miércoles, 21 de junio de 2017

Extingámonos

el cielo se enfada, Chito
no sé cn quién o x qué, pero se enfada


y envía señales: olores amargos y tonos grises, calorfrío, bombasfuegos y cuchillos
hasta dolor de estómago me envió, a mí, q nunca me duele nada, q soy invencible, un súpertolete
pues eso, q algo habré hecho para q me dé cagalera, y algo habremos hecho para q las siete plagas nos caigan una detrás de otra


ganas de verte, joven
tú allá arriba en la maldad y yo aquí abajo en santa pus
tan lejos y tan cerca; cada uno en sus cosas
siempre intentando lo mismo aunque nadie se dé cuenta



martes, 20 de junio de 2017

trabajos literarios

La poesía de amor, la auténtica, es acuática. Hay que oir el agua por los barrancos, el cantar del mar en orillas no contaminada por plagas humanas, la música de la lluvia. Eso ya no está a mi alcance cotidiano. Lo real es el agua del grifo, de la ducha o la de la cisterna del water. Poesía de amor en tono menor. Pero así y todo no aparece sino de vez en cuando.
El ruido o rumor de la radio no origina sino poesía bufa, o imaginería de ignorante. Como un carbonero que sólo tiene sólida la fe y se mete a teólogo. O como Sancho, que no fue a la Universidad, y se pasa todo el día filosofando. Positivismo realista. En contraste con la metafísica ilustrada de don Quijote.
Imagino un teatro de la corrupción. La presidenta que fue de la comunidad valenciana muriendo en el cuarto de un hotel antes de celebrarse el juicio, la madre superiora escribiendo en catalán cartas al director del banco en Andorra, Undargarín paseando en bicicleta y Cristiano Ronaldo enfadado porque Hacienda quiere quedarse con quince millones. No es poco. La radio decía anoche que está enfadado porque Messi gana el doble.
Rajoy visitando al presidente de Francia en París o paseando con Merkel por los montes de la Gomera, o Villa el sindicalista de UGT llenando sus arcas mientras el Gobierno de la nación hace leyes que dañan a los trabajadores. Bueno, esto mejor dejarlo fuera. El cuento no admite excesos.
Ni sexo. Los avatares sexuales de jerarcas y políticos con mando en plaza pertenecen a otro género. Orgías de altos estadistas, romances del ex rey bien  pagados... eso que lo escriban otros. Yo ya escribí lo mío.
A veces pienso correcciones en la obra publicada, pero ya no tengo tiempo ni ganas de hacer ese trabajo. Bastante tengo con lo inédito. Episodios sexuales en la  novela del servicio de compañía masculina no faltan. Supongo que tendré que publicarla. O quemarla. Ya no estoy con el ánimo en esas ondas crudas.
Sin embargo veo con interés el trabajo que  hay en esa novela. Ambientada en unas islas, estas, en que los chinos casi han tomado el poder político y económico. En una novela de Palarea y la última de Javier  Hernández, Canarias es marroquí. Una canarias dominada por China parece más disparatado, pero nunca se sabe.
También acoge la novela el experimento literario. El narrador se presenta como autor de El túnel, de Ernesto Sábato. El experimento literario ya lo ejercí en Agosta escribe y en varios cuentos donde bato la baja pornografía con la épica del perdedor en algunos relatos de Borges. Y Pepe&Chito lo hicieron con Letras Arias. La poesía fabricada con métodos fríos y calculadores, sin motivos personales. Sonetos de Neruda reducidos a haikús, romances de Pedro García Cabrera reducidos en extensión y a versos de cinco sílabas, etc. La poesía como entretenimiento, como juego. Jugando se aprende, dicen los pedagogos.
También ese proceder quedó atrás. Como con la pintura. Nada de trabajar sobre otro cuadro. Queda por hacer el de la rosa azul con fondo azul, pero sólo como primer paso. Convertir ese cuadro en modelo y luego intentar el mismo asunto pero sobre un lienzo limpio. No sé por qué me atrae que los imagineros de Ático 13 saquemos a flote esa rosa. Por algo será.

lunes, 19 de junio de 2017

no está lloviendo...

Me acuerdo de un poema de Villon. Versión libre:

si yo hubiera estudiado
algo más que poesía,
esa bobería,
hoy sería hombre honrado,
con dinero en Bankia
y bebería finos
vinos de Burdeo.
Aunque soy feo
me dirían guapo
y lienzo que pinto
lienzo comprado.
Pero no hice
sino versos
por enamorado.
Si yo hubiese estudiado
física cuántica
y no poesía
romántica,
hoy sería señor
político ponderado
y le diría a Rajoy
su tiempo ha acabado.
Sería orador social
en los más altos estrados
y no un pobre arritranco.


Bueno,de lo que me puedo quejar es que entra poco sol en la casa. Y que no tengo lienzos de lino, ni de algodón transgénico, para pintar la pitanga del parterre del vecino Nicolás. Las adelfas blancas y las rosadas,que parecen volar en el marco de la ventana, también llama al artista de los paisajes. La vocación pictórica me llegó tarde. Tecnica pobre y materiales nobles. Ese era el lema de Maese Chito.
Ahora lo ha cambiado. Técnica simple y materiales limpios. El cambio de lema significa más necesidades en la infraestructura. Un ayudante no me vendría mal. Pero no voy a pedir peras al olmo.
Mantener los pinceles limpios y que no se mezcle malamente el óleo, exige disciplina y rigor. El ayudante tiene que ser disciplinado y riguroso. Cubrir la logística.
Dios no me da una ayudante porque sabe que la pondría a pintar el cuadro. Modelo y pintora. Y a hacer el café y descorchar el vino. La solución es ser mi propio ayudante. Voy a hacer un café.

Limpiando los pinceles, sobre la portada de Vuelta a la isla, de Pedro García Cabrera, pinté sobre un retrato del poeta. No salió mal. Parece un retrato de Velázquez.
También quito cuadros que ya me molestan a la vista y los repinto, pero esto con los pinceles limpios. Los trasformo en paisajes.

 Algunos retratos no están mal, pero prefiero guardarlos, no estar viéndolos todos los días.
También me entretiene la radio y algunos blogs y algunas cosas de Facebook, esa revista democrática. También tiene mucho entullo y a veces cansa, pero es lo que hay. Tendría también que entretenerme en la novelita propia de marras. Gracias a Cunqueiro, Merlín y familia, le cogí el tono apropiado. Ahora falta quitarle grasa, limpiarla con zotal.

--Está lloviendo cenizas sobre nosotros --dijo alguien el otro día, por el incendio que causaron rayos de una tormenta seca, en Portugal.

Ya limpié la cafetera.

domingo, 18 de junio de 2017

quijotismos

Pepe:

¿Ola de calor?
A esta cueva poco llega el calor. Aqui el calor es como Agarfa en el poema guanche, traducido a la ligera:

Para qué quiero gofio ni vino
si Agarfa no quiere mirarme.

Poesía no falta. Está en todas partes.
En el huerto y en el vertedero. En el perfume y en el veneno. A mí la que más me agrada es la de amor. La poesía de amor libélula, no la de cucaracha volona. Esta última abunda, la otra es más escasa. Yo la he encontrado en poetas tan distintos como Carriego y Li-Po. Bueno, nunca se sabe. A Li-Po habría que oírlo en chino. En fin, mucho hablar pero poco conocer.

Estos domingos de la cárcel... decía una letra que cantaba un amigo en los años 70.
¿Qué será de Agarfa? La imagino mirando por el ventanal el barranco, el sitio donde creía que había escondido un tesoro, y se preguntaba quién lo irá a buscar conmigo. Yo no me ofrecí. Me quedé con las ganas. Ella se creyó elegida de Dios y Emperatriz del Universo. Yo lo creo, pero sé que tú no. Dices que lo mío es síndrome de don quijote. Veo una dulcinea donde sólo hay una mujer.
No es así. Veo a Agarfa en cuerpo y alma. Y la veo como mujer. Como dulcinea menos. La quiero porque es fuerte y se sobrepone. No por su fantasía. Pero yo también caía en fantasías. Creí estar hilando una alfombra mágica. Con poemas, otro hilo no tengo. Don Quijote despertó de su delirio cuando estaba moribundo, cansado de los palos de la vida. Se acabó Dulcinea y se acabó el Toboso. Ni campesina ni princesa. Fue su domingo de la cárcel. Se despidió de Sancho y cerró los ojos.


viernes, 16 de junio de 2017

más noticias

Pepe:


El caso del enigma del desinvitado a la Feria del Libro de Las Palmas pasó de largo sin más glorias. Cataño vuelve a su prosa de poesía sublime,y telón sobre las pequeñas corrupciones humanas literarias. Es curioso, Pablo Iglesias obvió las corrupciones en el deporte y en las artes. Y en el partido socialista y en Cataluña. El machango a batir es Rajoy.
--Lo que usted,señor Rajoy, le dijo a Irene Montero lo tenía preparado para decírmelo a mí.
Habría que buscar la versión literal, pero esto más o menos fue lo que le dijo el joven aspirante al presidente del Gobierno. Si no es machismo protector, que me expliquen lo que es. Entre el machismo protector y el machismo insultante de Hernando, se admiten apuestas, ¿cuál es más deplorable?
Delicados tiempos como para despreciar a una persona sólo porque es mujer.
A I. Montero, dicen, el pedo de Hernando, cara de infeliz, le hizo soltar las lágrimas.
 La monárquica Oramas nose arredró. Le contestó al insultante como merecía.
Oramas ni Clavijo  me convencen, ni Paulino me convencía tampoco. Javier Hernández, que retrata en toda su obra el guirigay político, tiene en la novela de la travesía por el infierno, lo que este lector considera como la más lograda de sus novelas. Esto te lo digo porque ya leí Mientras mueres. No sé que te puedo decir de esta novela. No me convenció. Al principio, con la carga política filosófica existencial parecía que la cosa iba a crecer. Nada,se quedó en poco. Una aventura con polvora mojada.
Otro autor, Juan Royo, no supera en Carnaval amargo la gran balada que se pega con Mejor cuando improvisas. Pero la del carnaval también es memorable, se le queda a uno dentro. El pobre concejal de Cultura metido en un juego que no sabe si tiene que usar las blancas o las negras. Y además novela histórica bastante fiel a cómo funciona el tinglado por dentro. El tinglado en tiempos de Zerolo.
En fin, lo mejorha quedado en lo peor, el olvido, y lo peor ha recorrido todas las ferias.
Suele suceder.

Más literatura:
En Facebook suelo seguir a los combativos Alba Sabina y Jordi Solsona, también a Juan-Manuel García Ramos. Éste autor puso en su página un versículo del Corán. Decía, más o menos, que al enemigo hay que cortarle el cuello con el alfanje. Entre esto y la otra mejilla de Cristo, hay una distancia. No sé que leían los inquisidores. En tiempos de la Inquisición en Canarias, los inquisidores mataron a mucho guanches por no respetar al dios cristiano. Hubieran matado a Cristo.
En fin, la Historia. Unos ganan y otros pierden.
Y los que no tenemos más que ganar ni que perder, nos dedicamos a pintar cuadritos. El de la rosa azul sobre fondo azul, aún por hacer, a ver cómo queda cuando traigas el gesso. A ver si viene Tito. Me preguntó como pintar detallitos menudo. Aquí le tengo reservado un pincel fino para que le meta mano a la rosa. A ver, porque él está empeñado en que soy el maestro, mas cuando le digo haz esto, hace lo contrario. No le diré que ponga la otra mejilla.
El que llamó el otro día fue Ramón. Me contó algo de la película de Cubillo sobre isleños en EE UU. Alguien salía cantando una décima. Me gustaría oírla. Tiempo al tiempo.
Recuerdo los tiempos en que subía en el coche de mi padre a buscar leche de vaca a los Campitos, y no oía sino puntos cubanos. La cinta era de debates entre dos cantores, cada uno queriendo ser mejor poeta que el otro. Los dos eran buenos poetas. Letras maravillosas y bien llevadas.
Bueno, viejo. Disculpaque te mande tantas cartas seguidas. Estoy intentando dominar las teclas del portátil.
Un abrazo.

jueves, 15 de junio de 2017

colores

... de niño el cura don Onofre pidió a mis padres que no me dejaran ir a misa. La parte de la misa en que el cura don Onofre predicaba o leía los evangelios subido al púlpito, bien. Yo abobado, oyéndolo. Tenía una voz que lo abarcaba todo. Pero la parte de la hostia me la pasaba por debajo de los asientos mirando las piernas de las mujeres.
A mí la religión católica me marcó para bien. No tengo sino buenos recuerdos. Una vez en catecismo, en la iglesia de Fátima, al lado del manicomio, barrio de Salamanca, ya uno adolescente y propenso al amor, le quité la silla a una chica para que se cayera al suelo y me hiciera caso. El catequista me echó de clase. Cosa que me jodió, pues por lo menos me había permitido entrar en el coro. De solista era un desastre, pero en el coro seguía bien el ritmo si cantaba bajito e iba al compás de los demás. La tribu me marcaba el paso. Igual que en el cuartel. Dentro de la fila desfilando, era buen desfilador. Pero en el curso a cabo primero, suspendí. Me pusieron a marcar el paso a los soldados, y no di ni una, ni una ni dos. Tenía que cantar un dos un dos, y cantaba dos uno dos uno... Hice reír a la tropa. No pasé de cabo raso. Una vez de maniobras, llevé al pelotón lejos de la zona de fuego. Fuimos a parar a la fortaleza del Teide. Anocheció y nos quedamos debajo de un árbol. Amaneció todo nevado menos bajo la  rama del árbol. Me condenaron, a mí y a otro que tenía mala fama, de guardia por la noche. Fue buena guardia. Chocolate caliente y buena conversación. Noches mágicas del cuartel.
Y eso que en Hoya Fria había sido objeto de burla, por disléxico. De noche los aspirantes a soldados teníamos que cantar nuestro número. El mío era el 166. Yo cantaba
--Zientozezentayzéis.
Y el resto de la tropa reía, se descojonaba. Y yo, de qué se ríen estos hijos de puta. Hasta más tarde, con las clases de fonología de don Lorenzo,  no distinguí la S de la Z. Hablar con Z en Canarias siendo autóctono, no es nórmal.
Lo anormal es lo que nos hace reír. A menos que nos pongamos serios. Como la bestia con el padre de la bella. Lo anormal poderoso mete miedo, y el miedo impone respeto. Sin embargo, Bestia no seduce a Bella sino hasta que la hace reír.
Como Rajoy el otro día en el congreso. Habló mal como hablo yo, con anacolutos, y por eso me cae simpático. La moción bien. Rajoy humano, Pablo Iglesias fuerte y serio, salvo los piropos a Oramas y el decirle a Rajoy que le había dicho a Irene Montero lo que había tenido que decirle a él.
Se lo puso a huevo al diputado del PP que se metió en la relación sentimental del líder alternativo.
Sin cotilleo no hay vida. Eso dijo la radio. Los pueblos cotillas son más prósperos y alegres, y más tristes y pobres los sitios donde el cotilleo está mal visto.
Y Errejón en la sombra. La radio dijo esta noche que tiene un hermano gemelo. Más gracioso que él.
Dicen que es el que iba a Hora 25, hasta que Podemos le dijo que no fuera más y mandaron a Irene Montero, pero no la dejaron entrar.
Y el tercero en concordia, Pedro Sánchez el cauteloso. Vigilando las orejas de la loba andaluza. Supongo.

Rajoy amarillo.
Pablo azul.
Pedro verde.
Amarillo Nápoles.
Azul de Prusia.
Verde claro.
Y los catalanes
el canto gregorriano.
La tabarra dando
sobre del cántaro
del Estado.
Y yo aquí esperando
viajar por las islas
cuando sea barato.
Que otros vayan
al camino Santiago,
tú y yo, Pepe, vamos
a las islas en barco.
Cuando sea barato
iremos en barco
a San Borondón.
Matamos al dragón,
buscamos el tesoro.
Una moneda de oro
que hace calor del frío,
y da compañía al solo.
Tú no te olvides del gesso
ni tampoco del queso
se olvide el Jabalí.
Rojo me traiga ella,
la que está cerca de aquí.
El rojo de su carmín
para juntarlo al marengo
al azul al amarillo
y al verde de los barrancos.

miércoles, 14 de junio de 2017

la rosa y el camino

Pepe:

el trabajo es lo principal. Si el trabajo es arte, deporte y juego. Trabajar como cuando haces un cuadro, subes por la carretera de Igueste en bicicleta o juegas a los boliches. Bueno, ya no jugamos a los boliches. Las palabras gongo y boliche han pasado a la historia. En fin, quien sufre trabajo esclavo, ingrato  y mal pagado no le hables de arte. El dinero poco y mal ganado es una jodienda. El bien ganado y suficiente es una bendición.
Ayer  Reumatóloga. Medicina científica, según informes farmacéuticos, en declarada campaña contra la homeopatía y demás "pseudociencias".
En la sala de espera una niña con creyones enseñaba pintura a la madre.
--Este verde no lo pongas que es feo. Tienes que poner este. Este es bonito. Este es feo.
El bonito era verde claro. El otro, verde  oscuro.
--Ese es el de la sombra. Lasombra hay que ponerla --le dije.
--Sí, pero aquí. No aquí-dijo ella,
Ay, de no estar averiado hago amistad con la madre y me pongo a la niña de maestra.
Sabe dónde hay que poner el color.

La doctora, mujer con atractivo, con caracter, expeditiva. Sin posibilidad de réplica.
Medico severa y seca, y enfermera húmeda y calida. Ya sé lo que me vas a decir.
La felicidad es la ausencia de miedo.
A ver como queda Azul sobre azul. Método reflexivo, seco y severo. A menos que la enfermera intervenga.
No sé.
Miedo tengo pero confío en un final feliz. Yo que nunca me atrajeron los caminos de espina, empiezo a sospechar que es el único que lleva a la rosa azul.